Lima, Perú (La República).- Tan pronto iniciaron campañas de oposición a la candidatura fujimorista por considerar que la representante de Fuerza 2011 no garantiza el respeto a los derechos humanos, Soledad Piqueras Villarán, del colectivo No a Keiko, y Rocío Silva Santisteban, directora ejecutiva de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos, fueron blanco de amenazas de muerte y rabiosos ataques verbales.
Soledad Piqueras Villarán recibió llamadas telefónicas anónimas que la amenazaron de muerte si persistía en la campaña contra Keiko Fujimori.
Ante las muestras de solidaridad que recibió, la hija de Susana Villarán escribió en su Facebook: “Acabo de recibir dos llamadas donde me amenazan de muerte”. En el mismo muro envió un firme mensaje a sus intimidantes: “¡Dejen de quererme callar porque no lo van a lograr!”.
Rocío Silva Santisteban fue atacada a través de su Facebook por un mensaje privado de María Luisa Larrea, quien expresó una violencia verbal irreproducible.
Esta persona que dijo haber votado por Pedro Pablo Kucszynski no tuvo reparos en acusarla de terrorista y también de llenarla de insultos soeces.
Francisco Pérez García, del blog Spaciolibre, logró descubrir quién era la persona que atacó a la directora ejecutiva de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos.
Se trataba de la esposa de un miembro del Ejército en situación de retiro, con residencia en Piura.
Pérez García señaló en su blog que llegó a contactarse con María Luisa Larrea y que al solicitarle ser su amigo para conversar con ella recibió un mensaje lleno de improperios.
La clave
Fujimori nunca más. En el lanzamiento de la campaña Fujimori Nunca Más, promovida por la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos, Rocío Silva Santisteban dijo: “Si Keiko Fujimori es elegida presidenta volverían las mismas personas que gobernaron con el ex presidente Fujimori y articularon una maquinaria corrupta que violó derechos humanos y perpetró graves latrocinios contra el Perú”.