Lima, Perú (Spacio Libre/El Comercio).- A continuación una entrevista con Juan Mendoza, quien asegura que los pobladores de su jurisdicción «siempre se inclinan por ver lo negativo»
Desde su punto de vista, ¿por qué hay tanta desazón en la población afectada y, en particular, en Pisco?
Siempre se inclinan por ver lo negativo, por no pensar que las cosas pueden ser mejor cuando todos somos parte de la solución. Yo recibí la municipalidad el 1 de enero del 2007 con mucha ilusión, pero ya con un caos total: S/.40 millones en deudas, dos gestiones anteriores con alcaldes vacados, un desorden en el transporte y el comercio ambulante… y apenas a los 7 meses de gestión viene el terremoto.
La gente dice en las calles que usted al principio respondió bien, pero que luego aparecieron las fallas.
No es así. Comparemos con Ica, Chincha y Cañete: allá recién están removiendo escombros y aquí estamos en un 90% y las calles están casi limpias. No te imaginas cuánto nos ha llevado demoler y abrir calles, y aún falta. Pero analicemos: detrás de la población exacerbada están los ex candidatos a la alcaldía que no ganaron y quieren hacer una campaña en mi contra, y están los sindicalistas de siempre…
Pero la mayoría de personas no necesita ser azuzada, estas tienen buenos motivos para protestar.
La población está sensible porque las condiciones de avance son lentas, y van a seguir siendo lentas. Hay un problema comunicativo, eso lo admito, pero de que hemos actuado, hemos actuado. Yo tengo pensado llevar a cabo un cabildo para explicarlo a la población, pero en este momento es muy riesgoso. Pero esta desazón va a pasar.
¿No será al revés? ¿No crecerá, más bien?
No, va a ir pasando poco a poco. Entre pisqueños nos estamos haciendo daño en vez de unirnos.
En estos últimos días usted ha visto desfilar a varios ministros por la zona, incluso al propio presidente García. ¿Considera que el Ejecutivo actuó bien en todo el proceso?
Hoy debemos reflexionar sobre cuánta agilidad le hemos dado al proceso, y el presidente tendrá que evaluar quiénes han sido eficientes y quiénes no. Yo he visto muy buenas intenciones en el Ejecutivo, están aquí, prestar apoyo, pero hay gente indolente en el Ministerio de Economía que no transfiere las partidas que se necesitan. Una transferencia financiera debe esperar meses.
Fuera de la problemática de la burocracia y de las demoras para recibir fondos para obras públicas, ¿qué otras medidas pueden adoptarse para sobrellevar la crisis?
Primero, el Forsur debe pasar al Ministerio de Vivienda. Además, se deben flexibilizar los requisitos para la obtención de títulos de propiedad. Por otro lado, la ley de expropiación de terrenos acabaría con el tema de la precariedad. Pero lo principal es que para el 2009, los municipios declarados en emergencia reciban algún fondo especial para la ejecución de obras, no para el gasto corriente. Porque ya pasó un año; dentro de poco todo el mundo se habrá olvidado, pero los alcaldes seguiremos aquí enfrentando el problema.
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