
Lima, Perú (Spacio Libre).- Hoy se cumplen 20 años desde que se hallaron las fosas donde estaban enterrados algunos restos de las víctimas del caso de la Universidad Enrique Guzmán y Valle La Cantuta, como se recuerda, durante el gobierno del expresidente Alberto Fujimori, el 18 de julio de 1992, un grupo de militares (conocido posteriormente como el Grupo Colina) entró a la universidad y se llevó a 10 personas, de los cuales 9 eran estudiantes y uno era profesor de ese centro educativo. De estas 10 personas, no se supo nada hasta que luego de varios meses se encontraron los restos de 5 de ellos.
Uno de los desaparecidos fue Armando Amaro, de quien hasta ahora no se ha encontrado su cuerpo y que la única pista que dejó fue un manojo de llaves. Tal como recuerda su madre, Raida Cóndor, las investigaciones, las cuales se dieron un año después de la desaparición, dieron con 5 de los cuerpos de los desaparecidos en la quebrada de Chavilca en Cieneguilla, donde también se encontraron las llaves de su hijo y las cuales, para confirmar que eran suyas, las probó en la cerradura de su casa; ahí recién supo que su hijo también estaba muerto, aunque sus restos hasta la fecha no hayan sido encontrados. De ese día, 8 de julio de 1993, ya han pasado 20 años.
Algunos militares dieron un documento con información secreta acerca de lo ocurrido con los casos de desaparición, lo cual ayudó a las investigaciones, donde se explicaba que los desaparecidos habían sido secuestrados, torturados y asesinados. Asimismo, también se señaló que este grupo de militares que estaba tras las desapariciones, seguía órdenes de Vladimiro Montesinos, quien era la cabeza del Servicio de Inteligencia Nacional.
En diciembre de ese mismo año, se iniciaron los cargos contra varias personas que integraban el ejército, y la Corte Suprema de Justicia Militar sentenció a 10 de los implicados, los cuales al segundo gobierno de Alberto Fujimori salieron libres por la Ley Amnistía, la cual ordenaba la liberación de todos aquellos acusados de crímenes civiles y militares durante el conflicto terrorista, así, todos los sentenciados por el caso La Cantuta quedaron en libertad, aunque al final del segundo gobierno de Fujimori esta ley fue derogada.

Por esta razón, el pasado mes, los familiares de las víctimas de desaparición y de otros delitos de lesa humanidad, como los ocurridos no solo en La Cantuta sino también en Barrios Altos, saludaron hace poco en una conferencia de prensa, que el actual presidente del Perú, Ollanta Humala, denegara el pedido de indulto de Alberto Fujimori. Esta medida también fue saludada en ese momento por la Coordinadora Nacional de los Derechos Humanos, la Asociación Pro Derechos Humanos, y el Instituto de Defensa Legal.
Por: Lizardo Silva / @lizardodavid

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