«Al pueblo chileno, al pueblo argentino, (con quienes) hemos construido tanta hermandad, (quiero) pedir disculpas, con mucha humildad. En ningún momento intenté interferir en asuntos internos ni políticos», afirmó Morales, durante una conferencia de prensa en la casona presidencial.
Morales expresó el lunes en un acto público sus temores por eventuales triunfos de la derecha en las elecciones generales de Chile, en diciembre próximo, y en Argentina el 2011.
«¿Qué pasaría -y para eso debemos estar preparados- si la línea de los pinochetistas en Chile ganan las elecciones? Sería muy grave para la democracia latinoamericana, para Sudamérica», afirmó el mandatario en esa oportunidad.
Sobre Argentina también alertó una victoria de la «derecha fascista, racista».
La declaración provocó la protesta de la cancillería chilena, la que dijo en un comunicado difundido en Santiago, que «rechaza la injerencia de cualquier Estado en sus asuntos internos, y, por lo tanto, las declaraciones del jefe del Estado de Bolivia».
La Casa Rosada, en cambio, no emitió ningún comentario hasta la fecha.