Plan D’ Escape: El ¿esperado? retorno de Magaly

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Por: Francisco Pérez García

Ojo por ojo y diente por diente. La frase que mejor encaja en la situación que vive hoy la ¿periodista? Magaly Medina. Anoche víctima de mi curiosidad periodística, y reconozco que algo de morbo, aterricé en el canal 9 para ver el retorno de la autodenominada “Urraca”… el resultado fue una mezcla de compasión y goce por lo visto.

Magaly salió gritando a los cuatro vientos, que podría demandar a todos los medios que hablaron “tonterías” sobre su encierro en prisión (dos meses y medio, comparado con los injustos tiempos que muchos aún purgan, es nada), se quejó y casi lloró de rabia por quienes se llenaron la boca con su “via crucis”, con quienes hicieron “leña del árbol caído”.

Y yo me pregunto, y tal vez yo mismo me conteste, ¿no es exactamente lo mismo que ella ha hecho impunemente por años? Basta recordar algunos casos (como los de Angie Jibaja y Malú Costa) con todos sus delitos y errores, terminaron en prisión ¿y no fue ella quien disfrutaba a cada momento el hecho que estuvieran encarceladas?. ¿No fue ella quien terminó con algunas relaciones, con sus famosos “ampays” y se perfilaba como la representante de la suprema justicia en la tierra?

El problema de Magaly es que su ego, su vanidad y el saberse (aunque anoche lo negara) la máquina de hacer dinero de los canales por los que pasó (hoy el 9 para suerte del “fantasma”), la cegó, la hizo creerse impune, más allá d e la justicia, más allá de todo, pero en algún momento le tenia que llegar y “disfrutar” del hobbie preferido de “los limeños” (como ella lo dijo anoche), destruir al que sufre, hacer leña del árbol caído, desgarrar cual perros vagabundos, las carnes arrojadas al tacho de basura… eso hacía ella, eso hicieron con ella.

Y hoy anuncia su retiro de la televisión, diciendo que su salud emocional no está bien… ¿alguna vez pensó en la salud emocional de sus ampayados?, ¿de sus familias?, en fin… nadie es Dios, nadie es el diablo, pero las cosas ocurren por algo y cuando te revientan no te das cuenta que tú hiciste lo mismo.

Recuerdo aquel poema que ha sido deformado muchas veces “se llevaron a los comunistas, pero no me importó porque yo no era comunista…. hoy me llevan a mí…” cuando nos toca, ahí reclamamos, ahí pedimos piedad… y no reconocemos ni un comino lo que nosotros hicimos… ojo por ojo, diente por diente… cada día me convenzo más de esa máxima.

Foto: Captura de TV
Video: Canal Spacio Libre en You Tube

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