PLAN D»»ESCAPE: García descubrió la pólvora

Por: Francisco Pérez García
Es curioso… cuando Alan García llegó al gobierno por primera vez en 1985 la tecnología de aquel entonces en la prensa, no pasaba de una muy bien aceitada máquina de escribir, las viejas grabadoras reporteras (muy fieles por cierto), además de la telefonía fija y tremendas cámaras de televisión que hacían el delirio de cualquier seguidor del levantamiento de pesas y una velocidad informativa digna de un vehículo de aquel entonces.

21 años después, García volvió al gobierno y pensó, erróneamente, que podía volver a «milonguear» a la gente, pasear a los periodistas con sus extendidos y exacerbados discursos y sobre todo, manejar una especie de cerco informativo, capaz de presentarlo ante el Perú y el mundo como el tipo más demócrata del mundo.

PLAN D’ESCAPE: Fujimori culpable. Tarea cumplida

Fotocomposición: Spacio Libre
Fotocomposición: Spacio Libre

Hoy es un momento histórico, que duda cabe. Las marchas de mi generación en el 97 cuando salimos a decirle a Fujimori que era lo que en realidad encubría UN DICTADOR. Luego los constantes enfrentamientos con el gobierno del «chino» más los encuentros, los foros, los lugares clandestinos para reunirse y determinar figuras creativas de protesta, huyendo del Servicio de Inteligencia, el miedo latente por lo que pasó en el 92… luego el vladivideo, la marcha de los Cuatro Suyos y la huída final, la cobarde huída a Japón.

Lo que vino después también es harto conocido, Fujimori fue extraditado desde Chile y la historia tocaba mi puerta… fui a verlo cuando llegaba, estuve en el inicio de su juicio, en el estúpido argumento del «soy inoceeeeeeente» y hoy… un año y medio después puedo decir TAREA CUMPLIDA.

PLAN D»»»»»»»»ESCAPE. ¿Fujimori Inocente? o la historia según el chino

Por: Francisco Pérez García

«Sentí mucha tristeza por la muerte de los estudiantes de la Cantuta», dijo Alberto Fujimori en su primera sesión de autodefensa. Raída Cóndor, madre de uno de los estudiantes desaparecidos, sonrió irónicamente, negaba con la cabeza constantemente, eleva su mirada al cielo y logra decir «que cinismo».

Fujimori, termina su alegato y un grupo de fujimoristas sentados en la sala de prensa de la sede judicial, rompe en aplausos ante la mirada atónita y casi complaciente de varios periodistas.