Opinión. La hija del ladrón
Por: César Hildebrandt (Tomado de La Primera)
El Perú tiene varias marcas mundiales en su haber. La marca mundial del narcisismo idiota –categoría pecho y espalda, nado sincronizado, estilo mariposa-, por ejemplo. Narcisismo idiota que se expresa en la frase “Dios es peruano”, o en la creencia de que nuestra comida es insuperable, nuestros paisajes son únicos y nuestro folclore no tiene pares.
Los peruanos somos como los brasileños. Lo único que nos diferencia es que no hemos ganado cinco veces el campeonato mundial de fútbol ni hemos tenido a Ayrton Senna –para no hablar de la industria aeronáutica brasileña, del tamaño de su PBI y de las cualidades humanas y éticas de Lula-.
OPINION. Situación sociopolítica y económica
Por Guillermo Pérez Herrera, Coordinador General Colegiado APTTA
1. Escenario global
La crisis económica internacional se manifiesta con efectos diferenciados, observándose mayor deterioro en el eje Estados Unidos-Canadá-Unión Europea, con mayor equilibrio en China, Japón, Sud Este Asiático, mientras que en Latinoamérica los más afectados son México y Centroamérica, Ecuador, Venezuela, encontrándose mayores fortalezas en países del MERCOSUR, en especial Brasil, que junto a Perú alcanzan los mayores niveles de estabilidad y manejo frente a este proceso mundial.
Es evidente que los excesos del modelo financiero, la llamada “farra” del préstamo inveterado, la especulación del capital y los excesos del “boom” de la construcción, en especial en EE.UU., se ratifican como la causa de este fenómeno, provocando su diversificación y extensa propagación, cual gripe H1N1, que se extiende galopante y mortal sin distinguir fronteras, ni gobiernos, mucho menos identidades y soberanía.