Compartir

Por: Alberto Adrianzén (*)

El anuncio del presidente del Consejo de Ministros, Aníbal Torres, de que se pensó en un adelanto de elecciones como solución a la crisis pero que, finalmente, no se hizo, es una amenaza o chantaje pero sobre todo es también un error político en estos momentos.

En política la amenaza (no discuto su legalidad) se hace cuando la persona, el grupo o el poder, la puede hacer o cumplir. Una amenaza que se queda en la retórica o que no se cumple es, como dice Maquiavelo, «pequeñas heridas que generan grandes venganzas».

De otro lado, Aníbal Torres se ha equivocado y ha metido al gobierno y, en particular, al propio presidente, en un gran problema. Porque lo que propone Torres es no solo rifar un poder que ahora se tiene sino también estar dispuesto a un «choque frontal» con los opositores cuando en realidad lo primero es un error y lo segundo una ilusión.

Presidente del Consejo de Ministros, Aníbal Torres afirmó la noche del martes que el presidente descartó el anuncio de adelanto de elecciones. / Foto: PCM

No me extraña que el ministro de Comercio Exterior, Roberto Sánchez, haya afirmado que lo que vale es el mensaje presidencial aprobado por el Consejo de Ministros y que lo dicho por Torres es una «anécdota».

Me pregunto si Vladimir Cerrón está dispuesto, como se dice a barajar nuevamente las cartas cuando ganó el juego porque tuvo la suerte que le tocó un jóker o comodín cuando la mano inicial era mediocre y difícil de ganar el juego. Me parece, en ese sentido, que el gobierno no tiene una estrategia clara de cómo jugar ahora.

De otro lado, descarto que lo hecho y dicho por Torres sea un simple «gambito» o un «psicosocial»; creo, más bien que es un error producto de su propia confusión (o postura singular) y que está llevando a que el llamado del Presidente a la concertación, como viene sucediendo, se pierda por la «anécdota» de Torres.

Incluso diría que el propio Torres ha puesto su cargo en peligro. Ya un congresista de derecha (Renovación Popular) ha pedido su renuncia.

Por eso creo que luego de este mensaje presidencial poco o nada ha cambiado. Con ello no quiero decir que va a ganar la derecha vacadora sino que las únicas salidas que tiene ahora el presidente son: cambiar a varios ministros cuestionados (incluyo a Torres) y al llamado entorno presidencial o «gabinete en la sombra». Mi temor es que el presidente Castillo haga esos cambios para luego terminar pactando con la derecha

(*) Analista político. Integrante del Consejo Directivo de Otra Mirada.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

3 × cuatro =