Compartir

 

Patrick Over , malabarista Francés  acompañado de su amigo amigo peruano Pedro, en Lima - Foto: Enzo Alminagorta
Patrick Over , malabarista Francés acompañado de su amigo amigo peruano Pedro, en Lima – Foto: Enzo Alminagorta

Por: Enzo Alminagorta / @EnzoAlminagorta

Se enciende la luz roja, se detienen los autos y empieza el espectáculo.

Con apariencia extravagante, llena de color y destrezas en las manos. Patrick Over (francés), Luigi Bersaglio (italiano) y Cori (boliviana) esperan la luz roja, para empezar su show en medio de los peatones y autos.

El primero asombra con el arte del malabarismo lanzando y atrapando por el aire 3 bolas a la vez, el segundo hace maniobras con el trompo, impulsado por dos varas que sujetan una pita que permite lanzarla hasta el “cielo”  y Cori con el arte de las telas y al ritmo de la música que reproduce en su mente hace figuras por toda la pista y sorprende al público que la observa desde el automóvil.

EL MALABARISTA

Patrick Over , malabarista “El arte lo es todo y la gente que puede ayudarme a vivir así me hace muy feliz " Foto: Enzo Alminagorta
Patrick Over , malabarista “El arte lo es todo y la gente que puede ayudarme a vivir así me hace muy feliz » Foto: Enzo Alminagorta

Patrick Over, tiene 22 años, nació en un pueblito de Lyon, en Francia, a los 16 años su madre le preguntó que quería hacer en su vida , a lo que él respondió:  «Quiero ser un artista como los argentinos que han venido a la ciudad. Me iré con ellos mamá a viajar por todo el mundo”. Dejó su tierra y aprendió el malabarismo en la escuela de la calle.

El «flaco» como le dicen sus amigos, tiene una fórmula especial para captar la atención de la gente. Todos voltean a verlo porque transmite alegría a través de sus movimientos y de su enorme sonrisa. “El arte lo es todo y la gente que puede ayudarme a vivir así me hace muy feliz » manifiesta.

Así como partió de Francia, Patrick señala que no tiene destino de lugar «iré a donde me lleva el arte». Por eso detalla que llegó al Perú con un grupo de amigos que comparten el mismo sentimiento de mostrar su talento por todo el mundo y de paso conocer las diferentes culturas de cada país, “El Perú es hermoso, las mujeres son bellas, las calles no tanto pero no son aburridas, la comida es deliciosa y la gente es muy cálida y conversadora», agrega.

En la amena conversación con el «flaco» se le preguntó si considera que hay una tendencia de los  jóvenes por viajar como «mochileros» por el mundo, a lo que respondió casi  de inmediato, «los chicos de Europa son diferentes a los sudamérica», son mas liberales y toman decisiones desde  jóvenes, el trato con los padres no es muy cálido, es más frio en comparación con los padres de este continente. Por eso, «Si  un niño de 14 años desea viajar por el mundo, por placer, lo hace, coge su mochila, empaca lo necesario y se encamina a nuevos horizontes», explica.

EL LOCO DEL TROMPO

Luigi Bersaglio, Italiano ,habilidad el "trompo".Foto: Enzo Alminagorta
Luigi Bersaglio, Italiano ,habilidad el «trompo».Foto: Enzo Alminagorta

A sus 25 años, Luigi Bersaglio, más conocido en el mundo del arte callejero como “el pastelero”, por el gusto que tiene por comer la pasta como buen italiano. Hace maravillas con un instrumento a que él llama “el trompo”, lo lanza por los aires y lo recibe con dos varas que sujetan una pita. Se desenvuelve por toda la pista, balanceándolo de lado a lado, atrae la mirada de todos los transeúntes al ver tanta habilidad y destreza para manipular un objeto.

Luigi cuenta que cuando pequeño sus padres murieron y su única familia es su hermana Andrea, a quien ama como su madre, porque ella lo cuido y protegió, de ella aprendió el arte de la calle y juntos han viajado por varios países como Argentina, Estados Unidos, Francia, Portugal, Japón, mostrando su talento “el arte lo es todo y no existe otra forma de vida que no sea el arte que hago y riego por el mundo», señala.

Agrega que “desde que era un “picolo” (niño) mi hermana me enseño a usar el trompo y desde ese momento no lo he dejado, todos lo días lo práctico e invento nuevos movimientos para entretener a la gente en los semáforos”.

“El pastelero”, como lo llaman, no tiene un lugar especifico de trabajo, cada semana se mueve junto a su hermana y otros amigos a diferentes lugares de Lima, “busco semáforos que duran de 1 a 2 minutos”, porque el tiempo le queda corto y a veces se olvida de recoger las monedas de los conductores.

¿Qué anécdotas has pasado en los semáforos?

“Una vez, una señora me dio una galleta y me besó en la mejilla, me dijo que es muy lindo lo que hago” . Luigi es muy alegre y le gusta que la gente siempre sonría. Otro día, cuenta que un chofer le regaló una estampita de Jesús, “me dijo que eso vale mucho y que le rezara todo el tiempo para que me cuide”.

ARTE CON LAS TELAS

"Cori",Boliviana, artista con las telas. "el arte la máxima forma expresión” Foto: Enzo Alminagorta
«Cori»,Boliviana, artista con las telas. «el arte la máxima forma expresión” Foto: Enzo Alminagorta

Cori tiene 18 años, dejó su querida Bolivia para explorar nuevos lugares, en su camino conoció a personas que tenían la misma pasión por el arte. Antes de encender la grabadora, se le apagó un poco la sonrisa que muestra en cada show y pidió no le pregunten por su familia. Por el gesto que puso y el clima que se creó en pocos segundos, comprendí que sufrió mucho de niña y que su refugio, es la expresión del arte.

Cori con mucha sensualidad y destreza se dedica al arte de las telas. Roba algunos minutos a los transeúntes, atrapados por su belleza y por la forma en que manipula y hace figuras por todo el paso peatonal de la pista

Es un show de pasión y sutileza lo que expresa Cori en el semáforo. Cuenta que dejó la escuela porque no le ayudaría en el desarrollo de su amor, que es el arte, “la escuela no me iba ayudar a seguir mi pasión” manifiesta.

Su única intención es que “el arte llegue a todo el mundo, y que cada vez más personas tengan pasión por el arte “. ¿Qué es el arte? Sin pensarlo respondió “es la máxima forma expresión”

Hay una tendencia de ser turistas como “mochileros. Algunas tienen dinero, pero otros como estas tres historias contadas, han tenido una vida muy sacrifica y han encontrado el refugio en el arte y a una  familia en la calle.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

dos × 5 =