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Hay dignidad. Y una vez más son los jóvenes los que la defienden. Así como en el 2000 en la marcha de los cuatro suyos, o hace unos años con el #TomaLaCalle contra la otra Repartija, o el año pasado contra la #LeyPulpín, anoche los jóvenes universitarios peruanos salieron a la calle, a rechazar la «repartija» (sic) que el fujimorismo ha hecho en el Banco Central de Reserva (BCR). En las siguientes líneas la crónica de la marcha de ayer, escrita por un «protestante» más.

Plaza San Martín repleta, jóvenes cantando, rechazan directores impuestos por el fujimorismo en el BCR/ Foto: La Mula
Plaza San Martín repleta, jóvenes cantando, rechazan directores impuestos por el fujimorismo en el BCR/ Foto: La Mula

Por Redacción Spacio Libre
@spaciolibre

6 de la tarde del 9 de noviembre del 2016, en Lima las primeras luces de un verano que ya asoma permiten una tarde templada, policías apostados en todas las esquinas de la Plaza San Martín, armados hasta los dientes enseñan las bombas lacrimógenas que tienen orden de lanzar al menor indicio de gresca. Jóvenes universitarios, ordenados bajo las banderas de sus distintas casas de estudio empiezan a abarrotar la plaza, ante la complaciente mirada del libertador, que esta tarde luce una sonrisa aprobatoria, como si se sintiera satisfecho de que los jóvenes del país que hace 196 años liberó no permitan que nadie más les imponga yugo alguno.

Los jóvenes llegan, entre cánticos, vítores y barras anuncian el motivo de su concentración. Se sienten indignados, el reciente nombramiento de Rafael Rey y José Chlimper como directores del Banco Central de Reserva (BCR) es un escándalo que no les permite seguir en sus casas, o en las bibliotecas leyendo o en las aulas oyendo las cátedras de su maestro, es una «repartija» (sic) que quieren denunciar con toda las fuerzas de sus juveniles voces.

«¡A ver, a ver, a ver quien lleva la batuta, el pueblo organizado o la cúpula corrupta!»

Gritaban los jóvenes, muchos de ellos estudiantes de economía, cuya máxima aspiración es ser funcionario del ente rector de las políticas monetarias del país, para lo cual se queman las pestañas estudiando, y ahora, asqueados de cómo dos hombres, manchados por el barro de la corrupción, llegan por favores políticos al puesto que ellos sueñan y que (supuestamente) está reservado para los más altos economistas del país.

Ese sentimiento de asco, de repudio, acompañará toda la marcha, que a eso de las siete de la noche zarpó hacia la avenida La Colmena, recorrió Alfonso Ugarte y volvió hacia la Plaza San Martín via la Avenida Abancay. En todo el camino fueron (calculo yo) 5 mil los participantes, pero la fuerza de sus voces me hicieron recordar la «Marcha de los cuatro suyos», esa misma intensidad, esa misma pasión, inconfundible de quienes tienen el corazón latiendo a mil.

Esta vez, los universitarios olvidaron sus viejas riñas, aca no hubo diferencias entre particulares o nacionales, los de la Pacífico, Católica, Ruiz de Montoya, caminaron de la mano de los de la San Marcos, Villarreal, UNI, Agraria o del Callao, cada uno seguía el estandarte de su casa de estudios, pero en el fondo nada -hoy- los diferenciaba, el objetivo era superior. Así me lo dejó saber un muchacho.

  • ¿De qué Universidad eres? – le pregunté-
  • De la Católica, pero eso no importa. – respondió-
  • ¿No importa? – increpé-
  • Qué más da – alegó- acá lo realmente importante es que estas lacras sepan que habemos cientos, miles de jóvenes preparándonos duro, estudiando mañana, tarde, noche para ser dignos del puesto que a ellos les cayó del cielo.
  • Y lo entendí.

Metido entre la gente, camina E.S. (me pide que no diga su nombre, quienes lo conocen lo reconocerán por sus iniciales), lleva un saco y un gorro, como para no ser reconocido.

  • ¿También usted está en contra?, le pregunté, toda vez que Rey es su viejo amigo.
  • Sí, responde cortante.
  • Pero Velarde ya dijo que la política monetaria está asegurada, alegué.
  • Y quién te dijo que la marcha es por la política monetaria, me contestó.
  • En su caso, creería que solo eso lo sacaría a la calle, le dije como para que me hable más.
  • Acá deberíamos estar todos los economistas peruanos, me dijo, es una cuestión moral.
  • Los políticos no tienen moral, advertí.
  • Los economistas sí, me riñó.
  • ¿Y cuál es la falta moral?, le pregunté.
  • Que pongan al gato de despensero, y que pretendan que sigamos como si nada. Yo imagino ese directorio: Velarde, Yamada junto a Chlimper y Rey, yo que Julio y Gustavo me retiro de esos puestos, le quitan la importancia que tienen, y lo politizan, seguro harán conferencias de prensa después de cada directorio. ¿Te das cuenta? Van a volver el BCR, lo que ya han hecho con el Congreso, una institución chicha…
  • ¿Y por qué los demás (economistas) no están acá?
  • Están sus alumnos que es mejor, los que nos tomarán la posta.

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Fotos: Spacio Libre

¿Los políticos?, -para variar- brillaron por su ausencia, salvo las honrosas excepciones de Marco Arana, Marisa Glave, Indira Huilca y Manuel Dammert, los cuatro del Frente Amplio, el resto se hizo cómplice de la «repartija» que el fujimorismo ejecutó.

Hoy amanece con un nuevo brillo, la juventud alzó la voz y eso no pasará inadvertido. Le queremos recordar al Congreso que cada vez que los jóvenes han salido en marcha lograron su objetivo, la salida de Fujimori y el retorno de la democracia en el 2000, la derogación de la «Ley Pulpín» en el 2015, la derrota de Keiko Fujimori en las elecciones del 2016… no piensen que esta es una marcha más.

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