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Foto: Jennifer Thorndike [Spacio Libre]
Jennifer Thorndike / Foto: Spacio Libre
Por: Javier Contreras Martínez / @javiperiodismo
Es una de las escritoras peruanas que viajarán a Bogotá representando a Perú, Jennifer Thorndike. Muchos la conocemos por su bien lograda novela que ya va por su segunda edición. Jennifer, antes de viajar a una de las más prestigiosas ferias de libro de la región, se dio tiempo para hablar con Spacio Libre sobre la literatura, sus perspectivas, su vida y sus proyectos. Aquí sus declaraciones, una clase de cómo ser escritor en estos tiempos…Los escritores peruanos para sobresalir han tenido que salir al extranjero. Vallejo a Paris, Vargas Llosa a España. ¿Tu permanencia en EEUU obedece a querer hacer carrera allí? Venir a la academia norteamericana no me ayuda para la carrera literaria pues es un mundo muy diferente, con espacios propios, donde lo literario muchas veces no es el protagonista del análisis y mucho menos de la escritura. Sin embargo, lo que uno obtiene como estudiante doctoral, las lecturas, el ejercicio del pensamiento, la escritura misma, contribuyen a la literatura. Es imposible que mi escritura no esté influida por los temas literarios, culturales y políticos que analizo en mi investigación académica.

Serás parte de la comitiva que vaya a Bogotá, ¿Qué significa para ti como escritora esta experiencia? 

Me entusiasma mucho. Creo que es una buena oportunidad para llegar a más personas, que es lo que yo más valoro de esta carrera. Quiero conocer nuevos lectores y compartir con ellos lo que hago. Que los lectores encuentren mi trabajo valioso es lo que más me satisface.

¿Cómo ves el mercado editorial en Perú? Tu novela (ella) tuvo buena acogida, ¿Cuánto daño hace la piratería a los nuevos talentos de la pluma? 

Es una pregunta difícil. Yo estoy de acuerdo con el Creative Commons y el Copyleft. De hecho mi primer libro se puede descargar gratuitamente en línea. Creo que esto permite que la literatura llegue a más personas, y que el libro acceda a lugares que la distribución no le permite. Sin embargo, entiendo que para las personas que ganan dinero con su obra, esto puede ser un problema.

Los escritores peruanos siempre han sido muy comprometidos en el accionar político ¿Cuál es tu postura frente a los temas que están en debate en el Perú como la unión civil de los homosexuales, el aborto, la legalización de la droga? 

La respuesta fácil es decirte que sí estoy de acuerdo con la unión civil (Cromosoma Z, mi primer libro, era de temática lésbica), que estoy de acuerdo con el aborto en casos concretos. Sin embargo, aunque estoy a favor de ciertos temas, las respuestas “políticamente correctas” me parecen insuficientes. Yo cuestiono todo el tiempo. Así como cuestiono lo reaccionario, cuestiono también lo que está en contra de lo reaccionario. Observo qué hay detrás y entiendo que ciertas soluciones que pasan por el Estado no son definitivas, implican solo tapar la herida cuando lo que realmente se tiene que cambiar es la manera cómo hemos sido moldeados para satisfacer intereses.

El accionar de la cámara peruana de libro está lleno de dudas, sobre todo por las organizaciones de ferias de libro con invitados de muy poca reputación literaria ¿Cómo percibes la labor de este organismo? ¿Qué crees que debe cambiar? 

Las ferias son una herramienta más de difusión del escritor. Quizá habría que pensar que la feria tiene dos tipos de público: el lector de literatura y el que va en busca de otros materiales de lectura. Lo más importante sería intentar que este segundo se interese por buscar alguna obra, motivarlo a que se atreva a leer algo nuevo, fuera de lo convencional, invitarlo a conocer a los autores que están ahí. Ese visitante de la feria debería ser incentivado a encontrar algo que le permita conectarse con la literatura.

La aparición de nuevos escritores: Jeremías Gamboa, Diego Trelles, Jerónimo Pimentel, tú, hablan de un resurgimiento de los escritores peruanos… ¿Crees que estamos ante una nueva ola de plumas? 

Escritores en el Perú siempre ha habido, no es preciso decir que hay un resurgimiento de escritores peruanos. Lo que está pasando es que algunos de los que publicamos en la década del 2000 hemos continuado nuestra carrera literaria. En mi caso yo estoy intentando construir un proyecto literario coherente que se enfoque en cuestionar y repensar las relaciones de poder y lo socialmente establecido. Cada libro mío tiene que mover al lector, incomodarlo porque se está enfrentando a sus propias creencias.

¿Quién es tu candidato (a) presidencial para el 2016? ¿Crees que Nadine Heredia pueda ser una buena presidenta? 

Especular sobre Heredia en base a lo que diga la prensa, a favor o en contra, me parece poco serio. Además, yo creo que los cambios se producen desde las acciones cotidianas, desde la micro-política que pueda tener repercusión en lo macro. Un cambio de gobierno no garantiza cambiar hábitos, sistemas y costumbres arraigadas. Un cambio en el pensamiento y en las acciones diarias puede hacer mucha diferencia.

¿Qué crees que haga falta para que el Perú pueda organizar una buena feria de libro a la alturas de las de Guadalajara, Bogotá o Buenos Aires? 

La feria no es el centro de la acción literaria. Lo que falta es que más escritores dejen atrás la escritura como acto estético y piensen en la literatura como un arma política, pero no como manifiesto, sino como una acción pequeña llamada a cambiar la forma de percibir el mundo que tienen los lectores.

Acaba de morir García Márquez, ¿eres de las que se enamoró de la literatura por leer a Gabo?

No es un escritor que haya influido en mi escritura, pero sí alguien que me acompañó en mi adolescencia y a quien le guardo admiración. Yo leí Cien años de soledad cuando tenía quince años. Fue la primera novela que me pareció extraordinaria. Lo leí mucho en esa época, luego lo dejé. Prefiero quedarme con el recuerdo adolescente de haber cerrado ese libro y haber dicho “que alucinante, cómo es posible escribir así”.  

 ¿Te tendremos pronto por Perú, o seguirás en EEUU? 

Voy a Lima en junio para presentar la segunda edición de (ella). Igual, aunque viva en Estados Unidos, yo siempre voy a estar ligada a Perú por mi carrera de escritora. Se va y se viene, así es.

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