Periodista Pao Ugaz
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#DOSMÁSCON Paola Ugaz: “Hay una gran fragilidad de los periodistas de ejercer su labor y que puedan perder la vida por ello”

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Periodista Pao Ugaz
Periodista 

Por: Cynthia Sánchez@CynthiaVST

Paola Ugaz, además de antropóloga y periodista pertenece al colectivo Desvela, impulsores de la Chalina de la Esperanza con la cual se busca recordar a los desaparecidos – en ella están tejido los nombres de cada uno de ellos – en la época de la violencia interna en nuestro país y no dejarlos en el olvido. A propósito del Día Mundial de la Libertad de Expresión, Ugaz nos habla sobre la situación actual de la prensa latinoamericana que está pasando no por muy buenos momentos – un claro ejemplo es lo que se está viviendo en Venezuela, Ecuador y México -; asimismo el Perú no está ajeno a tal panorama a pesar que vivimos en democracia.

Chalina de la memoria. Una de las trabas que afrontó mientras realizaba el proyecto de la Chalina de la Esperanza fue la indiferencia, aquella que siempre se ha mostrado a los familiares de los desaparecidos. Precisó que la tarea más difícil fue que los demás conozcan el sufrimientos de los familiares de un desaparecido en los años de la violencia interna, a esto se suma la estigmatización que padecen por el simple hecho de que una persona desaparecida durante esos años, siempre es señalada como terrorista cuando la realidad es otra, “Esto es, que de un día para otro, un miembro de tu familia: padre, madre ó hermano desaparece para siempre. Ellos quedan en un limbo emocional hasta que aparezca el cuerpo porque siempre piensas que puede volver, en un limbo social porque han sufrido estigmatizaciones del tipo “si tiene un familiar desaparecido por algo será”.

Es por ello que ve en la Chalina de la Esperanza un medio para acabar con el olvido, indiferencia y la estigmatización, “por ello la historia de la chalina de la esperanza, una chalina kilométrica tejida por fracciones del tamaño de hoja A4 en el que cada familiar se despide de su ser querido es tan aleccionadora contra el olvido; además que junto a la chalina de la esperanza surgió la chalina de la solidaridad tejida por aquellos que tuvieron la suerte de no tener ningún familiar de desaparecido en Lima, y otras ciudades de Perú así como en Argentina, Estados Unidos, Alemania, Austria, Japón, España; quienes se unieron a esta obra”, manifestó.

Prensa latinoamericana en jaque.

“Hay una gran fragilidad de los periodistas de ejercer su labor y que puedan perder la vida por ello, por eso vivimos tiempos muy malos en Latinoamérica, sobretodo en México donde acaban de matar a la periodista, Regina Martínez, corresponsal de la revista “Proceso” en Veracruz. En marzo pasado, se registró el mayor número de ataques contra medios y periodistas en México, ataques que incluían dos explosiones en un canal de televisión y un periódico, disparos contra la casa de un periodista y el miedo, el peor enemigo de todos, donde los periodistas no firman sus notas, mientras que otros dejan de cubrir sobre el narcotráfico para que no peligre su vida.
Otros países latinoamericanos donde es difícil ejercer el periodismo son Argentina, Bolivia, Ecuador y Nicaragua, donde sus presidentes no se reprimen a la hora de hablar contra el libre ejercicio del periodismo.”

Un mejor trato a los hombres y mujeres de prensa.

“Los hombres de prensa deben estar a la altura de los retos que le exige su país. En nuestro caso, las instituciones democráticas son débiles y merecemos un periodista que trabaje reportando las diferencias de trato que realiza el Estado hacia los bancos (según el último reportaje de IDL-Reporteros:“Como subsidiamos al oligopolio“ http://idl-reporteros.pe/2012/04/28/como-subsidiamos-al-oligopolio/) que hacia los indígenas de la Amazonía, que han pasado la mar y morena, para que se promulgue -con trampas- la ley de la consulta previa.

Vivimos tiempos difíciles en la prensa porque dentro de la nefasta herencia de la época del fujimorismo o fujimorato (como dice Gustavo Gorriti), los dueños de los medios de comunicación aprendieron a tratar a los periodistas como instrumentos intercambiables; es decir, te pago X (los sueldos son bajísimos), haz Z (Así no quieras) y luego te dicen, tómalo o déjalo.

A los dueños de los medios no les interesa que los periodistas se formen dentro de una escuela donde crezcan como profesionales, tampoco les gustan aquellos periodistas que pelean por sus derechos laborales (por muy mínimos derechos que tengamos en Perú), no les gustan que les digan que no tienen razón, ni mucho menos que les pidas -por ejemplo- reportajes a profundidad porque “encarecen” los gastos de la redacción.

Por todo ello, opino que cuando se les dice “piojosos” a los periodistas por tal o cual nota, se tomen el trabajo de mirar más hacia arriba: hacia los dueños de los medios de comunicación, quienes hace tiempo deben echarse una buena dosis de Nopucid.”

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