
Lima, Perú (Spacio Libre).- Esta noche falleció, a la edad de 97 años el dirigente histórico del Partido Aprista, Armando Villanueva Del Campo, señalado por algunos como uno de los más emblemáticos políticos de su historia republicana del país.
Hoy el Apra, envuelto en escándalos de «narcoindultos» propiciados por el gobierno de Alan García Pérez, despide a quien se considera como una de las piedras ideológicas sobre la que se construyó el vasto movimiento aprista en el Perú y Latinoamérica, al lado de Víctor Raúl Haya de la Torre.
La cuenta oficial de twitter del ex mandatario García Pérez confirmó el deceso de Villanueva quien se encontraba internado en la Clínica San Felipe, en el distrito de Jesús María.
Villanueva: Entre exilios y destierros
Nacido el 25 de noviembre de 1915 en el seno de una familia aristócrata, hijo del exdiputado Pedro Villanueva Urquijo y Carmen Rosa del Campo, Armando Villanueva cursó la primaria en el Colegio Sagrados Corazones Recoleta y la secundaria en el Colegio San Luis de los Hermanos Maristas en Barranco, hasta 1932.
Armando Villanueva le dedicó su vida al partido Aprista, y ese fue un romance que inició cuando él aún estaba en el colegio, en 1931, año en el que se inscribió en la base aprista de Miraflores, iniciando una fulgurante carrera política.
En 1932, junto a Luis Felipe De Las Casas Grieve (otro connotado símbolo del aprismo) creó la fundación del Centro de Estudios Revolucionarios Adelante, luego la Federación Aprista Juvenil o Juventud Aprista Peruana (JAP), como años después se le conocería, asociación de la que fue primer Secretario General.

Su «primer galón» en el activismo político o, en otras palabras, su primera detención fue en noviembre de 1934. Villanueva participó del fallido intento de capturar el Cuartel Militar de Barbones para apoderarse del armamento e iniciar una revolución armada, junto al resto de detenidos fue llevado a la isla penal de El Frontón, de donde sería liberado, en abril de 1935, para retornar a la lucha política clandestina.
Tres años después, en 1938 volvió a ser apresado y permaneció en el encierro hasta 1940, año en el que fue deportado a Chile; país de donde intentó retornar en 1941, sin éxito.
En 1943 regresó al Perú junto a Carlos García Ronceros, y juntos radicaron en Arequipa, para apoyar la conformación del Frente Democrático Nacional (FDN), el que contó con la participación de jóvenes políticos de diversas ideologías, como Fernando Belaúnde Terry, y llevó al poder al presidente José Luis Bustamante y Rivero en 1945.
Un nuevo destierro lo llevó a México, donde purgó condena entre 1948 y 1951, por participar de un fallido golpe de estado, durante el exilio ocupó el cargo de Secretario General del Comité Coordinador de los Desterrados Apristas.
Tuvo un breve paso por el periodismo: En 1953, en Argentina, fue director de la revista Síntesis Económica Americana; luego en Chile trabajó en Los Tiempos y en Última Hora y fue director de Panorama Político hasta 1955, año en el que retornó clandestinamente al Perú para impulsar la organización partidaria.
En 1963, ocupó por primera vez un cargo estatal, fue electo diputado por Lima, y los miembros de su cámara lo eligieron presidente de la misma en el año 1967, en este periodo se estableció el Museo del Congreso y de la Inquisición pero su mandato legislativo fue interrumpido por la disolución del Congreso, tras el golpe de estado del general Juan Velasco Alvarado, el 3 de octubre de 1968.
La muerte de Haya de La Torre
Muerto Víctor Raúl Haya de la Torre, Villanueva disputó el liderazgo del APRA a Andrés Townsend Escurra, quedando al frente del partido, y postulando sin victoria a la presidencia en 1980.
Volvió al congreso en 1985, en el primer gobierno de Alan García, cuando es electo senador y presidente del senado, en 1986 presidió la Comisión de Relaciones Exteriores y la Comisión Organizadora del XVII Congreso de la Internacional Socialista (1987).
En mayo de 1988 fue nombrado Presidente del Consejo de Ministros y Ministro de la Presidencia; en marzo de 1989, a los 73 años de edad, asumió el Ministerio del Interior.
Un garante de la democracia
Acabado el desastroso gobierno aprista, Villanueva es reelecto como Senador, hasta 1992 cuando el Congreso fue burdamente disuelto por el entonces presidente Alberto Fujimori.
Durante el decenio fujimorista, Villanueva presidió, como Embajador Extraordinario, la delegación de Parlamentarios ante los países garantes del Protocolo de Paz, Amistad y Límites de Río de Janeiro (1991).
Años más tarde, en el 2004, durante el gobierno del Presidente Alejandro Toledo, fue elegido Presidente del Foro Ayacucho, creado con motivo de constituirse en Lima la Comunidad Sudamericana de Naciones. Además, es representante del Perú ante el Grupo de Situaciones de la Comisión de Derechos Humanos (Ginebra) y dirigente de la Comisión Permanente de Partidos Políticos de América Latina (COPPPAL).
Hay quienes señalan que con su partida, se va una importante etapa de la historia del partido aprista, sumido en estos días en graves acusaciones y rodeado de un personalismo representado por Alan García que parece no hacerle mucho bien a esta agrupación, cuya última intervención política fue en el proceso de la revocacíon a la alcaldesa de Lima.
Redacción Spacio Libre / @spaciolibre con información de Javier Contreras / @javiperiodismo

