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Foto: Mike Yovera (UJBM)
Foto: Mike Yovera (UJBM)

Por: Javier Contreras/ @javiperiodismo

Recordar el 5 de junio del 2009, es para muchos (entre los que me incluyo) casi una pesadilla, pues mientras los medios de comunicación informaban de un «paro» en la zona de Bagua, 34 peruanos entre policías e indígenas amazónicos morían en un enfrentamiento injustificado, que solo dejaba ver la exclusión de los pueblos indígenas de la Amazonía peruana, aún está en nuestros corazones la repudiable frase de Alan García, señalando que los indígenas de la Amazonía “no son de primera clase” para cuestionar las protestas de los pueblos indígenas amazónicos.

Han pasado 5 años ya desde lo sucedido en “La curva del diablo” y para muchos, este incidente jamás sucedió, incluso ni siquiera se enteraron, algunos otros (en realidad muy pocos) elevamos nuestra voz de protesta, ante un gobierno que con su política de clara orientación neoliberal ha pretendido concesionar a capitales externos terrenos ubicados en la Amazonía sin cumplir con lo que estipula el Convenio 169 de la OIT, que es consultar a las comunidades indígenas que habitan y cuidan de esas tierras (la tan mentada consulta previa).

Hemos pasado 5 años viendo como desde esos luctuosos sucesos, toda la maquinaria del gobierno aprista fue dirigida a culpar a los pueblos amazónicos de lo ocurrido en esa zona del Perú y hoy que acaba el mes de junio (el que hemos recordado los 5 años de este suceso) queremos desde Spacio Libre volver a decir que estamos junto a nuestros hermanos de las etnias Awajún, que no nos cansaremos (así seamos los únicos en gritar), y lo hacemos publicando esta entrevista, realizada a dos personas que comparten el mismo sentimiento de lucha, de rabia, porque los culpables andan por la calle y las víctimas son sindicados como culpables.

Elizabeth Prado, periodista del diario La República que informó de las atrocidades cometidas en Bagua y Fernando Vílchez, productor del documental «La Espera», uno de los esfuerzos mas denotados por contarle al mundo lo que en verdad pasó, se reunieron con los alumnos de la Escuela de Periodismo Jaime Bausate y Meza, para ver esta joya videográfica y luego comentar sus impresiones.

Mientras veíamos el documental, daba la impresión que ambos lo observaban por primera vez, no despegaron los ojos de la pantalla, como atónitos ante lo sucedido, con esos sentimientos a flor de piel, se animaron a conversar con los alumnos ahí congregados.

Me aterra la indolencia de las autoridades, de la sociedad, por un problema que aún no encuentra solución ¿Qué sentimientos les salta?

Elizabeth Prado, periodista del diario L República/ Foto: Mike Yovera (UJBM)
Elizabeth Prado, periodista del diario L República/ Foto: Mike Yovera (UJBM)

 

E: Siempre sentimos mucha rabia, esto se terminó hace 1 año, estamos en pleno juicio oral y hoy se realizó la cuarta audiencia, y cuando se inició que  fue le 14 de mayo, el presidente de la sala contestó a la sala tras el pedido de unos de los abogados negando que el presidente García, la ministra Araoz y Cabanillas estén incluidos en el juicio. Esto generó mucha pena sobre todo en los 53 acusados (indígenas e hispanos).

Este caso estuvo relegado durante 5 años, estamos volviendo a ponerlo en el lugar que merece, pues es un hecho de justicia. Los indígenas se han aferrado al convenio 169, que parece ser todo lo que les queda.

Siento gratitud, hacia el diario donde trabajo, pues me permitieron ocuparme del caso, estoy segura que si trabajara en otro medio no lo hubiera podido hacer, desgraciadamente los periodistas no somos dueños de los medios, yo he defendido siempre este tema, pidiendo espacio, aprovechando hasta las notas breves que me daban para denunciar lo sucedido, para que en Lima se sepa lo que en realidad estaba pasando allá, no era un problema de un paro, o de unos cuantos pobladores, ea toda una comunidad la que se había levantado, la que cerró las carreteras, la que por amor a la tierra (algo que nosotros no tenemos) se enfrentaron a autoridades que se olvidaron de sus deberes para con ellos.

Fernando ¿Te sientas la voz de los sin voz?

F: Yo no me siento la voz, ni una autoridad para contar la historia, no tengo esa pretensión. Los conflictos ambientales son los más

Fernando Vílchez, productor del documental  "La Espera"/ Foto: Mike Yovera (UJBM)
Fernando Vílchez, productor del documental «La Espera»/ Foto: Mike Yovera (UJBM)

importantes del siglo XXI, el Baguazo es increíble visto desde fuera, siempre que me preguntan por qué hice el documental digo que lo normal sería que se hable, se difunda y sea comentado este hecho, el 5 de junio en muchos diarios la palabra «Bagua», no existe, es como si ya estuviese olvidado, la prensa tiene mucha culpa de la amnesia colectiva.

Esta idea nació junto a tres amigos, con quienes queríamos hacer un documental de ficción sobre la historia de un policía que va a la selva en busca de malhechores, pero cuando llegamos a Bagua, y nos topamos con la realidad (que hasta el momento desconocíamos), con los cientos de historias, de testimonios,  cuando vimos de frente y conocimos la verdad de las cosas, porque todo en Bagua tienen un vídeo que enseñarte, fotos, testimonios, ahí decidimos desechar la ficción porque ya no cabía y lanzarnos en este proyecto, y nos da mucha alegría ver que más personas lo tengan, lo aprecien, ese es el objetivo, que sirva como un instrumento de lucha, o por lo menos para que más personas sepan que no fue un «paro» sino un real conflicto en el que los más afectados, las víctimas, son sindicados como los culpables.

 

¿Por qué la prensa de Lima no tuvo en cuenta este tema?

E:  El gobierno acababa de firmar el TLC con Estados Unidos, los hechos de Bagua se ocultaron, se dijo que era un paro «común y cualquiera». Nosotros empezamos a informar cuando empezó la huelga en abril, durante 53 días, desde Lima, contactamos con fuentes directas, con delegados de las comunidades de Imacita, Cenepa, Bagua, Napo, Ucayali. El 5 de junio nos cogió en Lima.

Ahora me pregunto ¿Por qué reventó en Bagua? los pueblos Awuanjún luchaban por sus territorios contra una minera, que hasta hoy sigue allá, el TC ha declarado improcedente su pedido para seguir trabajando allí, pero esto no se cuenta, no se sabe.  Luego se constituyeron mesas de trabajo, de investigación, una de ellas realizada por el congresista Lombardi, todas han concluido en que los culpables están en el gobierno, pero el Poder Judicial no lo considera así.

¿Y cómo está la situación ahora?

E: Este es el más triste conflicto socio-ambiental de la historia del Perú, porque aún no concluye, porque los culpables aún andan por las calles como si nada hubiera pasado. Hoy en día, en Andoas, las 4 cuencas se han levantado porque ya no pueden más con la contaminación ambiental, están tomando agua contaminada, sus alimentos están contaminados, ellos siguen siendo ciudadanos de «cuarta categoría».

Cuando el gobierno quiso intervenir mediante una comisión multisectorial, Pluspetrol se negó a firmar el documento de la comisión, porque se le quitaba voz, en los acuerdos entre las comunidades y el ejecutivo. Cuando el premier fue las comunidades les pidieron soluciones concretas, llevó todo un equipo (medicinas, etc), levantaron un acta de funcionamiento.

La comisión de derechos humanos ha intervenido en varias oportunidades para pedir que se respete los derechos de los pueblos indígenas, pero todo sigue igual, es preocupante ver cómo están queriendo atraer más inversiones, se fortalece el Ministerio de Energía y Minas, a costa del Ministerio del Ambiente, estamos ad portas de nuevos conflictos sociales y muy fuertes. Es lamentable que nos se atienda estos pedidos.

 

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