
Lima, Perú (Spacio Libre).- En el 2010, el alcalde de San Juan de Lurigancho Carlos Burgos, fue investigado por el Ministerio Público y la División de Lavado de Activos de la Dirincri (Divila) por blanqueo de dinero y se halló en su poder bienes ascendentes a unos S/.10 millones, entre empresas, inmuebles y vehículos en Lima y provincias.
Ese año, la Fiscalía Provincial Penal 33 de Lima, a cargo de Patricia Torres, retomó las investigaciones y ordenó encontraron que el actual alcalde de San Juan de Lurigancho había constituido 8 empresas y que solo entre 3 (Publibur, Boga e Intermovil) se contabilizó la propiedad de 18 inmuebles en Lima, Piura y Chiclayo, así como 41 autos, camionetas y camiones de carga.
La Fiscalía pidió que se levante la reserva tributaria y el secreto bancario del burgomaestre, de 13 familiares y socios, pero la presentación de un hábeas corpus bloqueó la etapa final de la investigación.
La investigación fiscal del 2010 no ahondó en el patrimonio de las otras cinco empresas, tres de ellas siguen vigentes (el colegio privado Emprendedores de San Juan, la concesionaria de autos C&D Car y la procesadora de alimentos La Diosa) y registran a Burgos como gerente o gerente general. Continúan generándole rentas, pero se desconoce a cuánto asciende este patrimonio, lo extraño es que estas tienen la misma dirección y teléfono de sus empresas de publicidad, pese a dedicarse a rubros totalmente diferentes.
Así, de los poco más de 782 mil soles que dijo tener como patrimonio personal el año 2007, en su último registro del 2012 solo reportó 171 mil soles. ¿Transfirió sus bienes a terceros? ¿No los declaró? Son temas que el alcalde Burgos debería explicar.
Por: Javier Contreras/ @Javiperiodismo
