Reflexión sobre las vuvuzelas


Por: Alexandro Saco
Un mundial en África tenía que mostrar algo distinto. Las “vuvuzelas” y su constante zumbido, permiten observar lo relativo de la forma de entender las cosas. Si bien en los estadios existen sonidos de tambores, cornetas, cantos y hasta explosiones, lo de las vuvuzelas, que pueden llegar a sonar decenas de miles a la vez, es distinto: no paran durante los noventa minutos, tanto así que ni la radio ni la televisión pueden ocultar su presencia.
Algunos jugadores y entrenadores siguen solicitando que los organizadores de Sudáfrica 2010 prohíban su uso en los estadios porque desconcentra; ante ello la respuesta fue primero dudosa, pero luego contundente: No se prohíben las vuvuzelas porque es la forma en que los sudafricanos se expresan al ver el fútbol en los estadios; “respeten nuestra cultura”, dijo el vocero oficial. Si bien tiene sentido su defensa, este hecho permite acercarnos a los límites de la interculturalidad, que se manifiesta en muchos campos.