Lima, Perú (CNR).- Antes que un rebrote de Sendero Luminoso (SL), las emboscadas registradas la semana pasada en Ayacucho corroboran la nueva relación entre los rezagos de la subversión y el narcotráfico.
Así lo sostuvo el especialista en temas de narcotráfico Jaime Antezana, quien a través del programa «Diálogo Directo» de la Coordinadora Nacional de Radio (CNR), consideró que hay «incomprensión» de parte de las autoridades centrales respecto al problema que se presenta en el Valle de los Ríos Apurímac y Ene (VRAE).
Antezana indicó que, en la actualidad, existen dos grupos de remanentes senderistas, los cuales se encuentran plenamente articulados dentro de la cadena de tráfico de drogas: vale decir, producen sus propios cultivos, trasladan sus insumos y brindan protección al tránsito de la droga de otros carteles.
Así mismo, dijo que si bien ya no se maneja el mismo discurso ideológico y político de Abimael Guzmán Reynoso (a) «presidente Gonzalo», estos grupos tratan de retomarlo autoproclamándose como «Partido Comunista – Mariateguista».
En tal sentido, advirtió que sería un error asumir el tema con el mismo enfoque que en la década de los ochentas. «Estamos frente a dos estructuras armadas que no matan campesinos, que usan uniforme, que no se oponen a obras de infraestructura, no tiene propuesta política y que no buscan fundar un nuevo estado (…) No son la continuación de SL».
Enfatizó que el ataque del Jueves Santo en la localidad de Sanabamba refleja la «simbiosis perversa» entre el narcotráfico y el terrorismo. «Lo que enfrentamos es problema de narcotráfico; es una organización con logística militar moderna, con sistemas de comunicación modernos y que mueve mucho dinero (…) estas acciones son nuevas formas de relación del terrorismo con el narcotráfico. Estamos en un período de narcoviolencia».
Finalmente, estimó que la muerte de 38 efectivos registrada a la fecha en distintos combates en la zona del VRAE pone en evidencia el fracaso de las estrategias del Ejecutivo para encarar el problema.
«En agosto (del 2008) se lanza el operativo Excelencia 777; lo que ha pasado con éste es que buscó el control del Vizcatán, infligir un golpe a la organización (narcoterrorista). Ninguna de las dos cosas se ha logrado», concluyó.