PLAN D»» ESCAPE: Migrante, pobre aquel que ha dejado atras su voz, su cuerpo y su camisa

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Por: Francisco Pérez García

No había pasado ni un día de la clausura de la Quinta Cumbre Presidencial de América Latina, Caribe y la Unión Europea (ALCUE) en la ciudad de Lima y ya se hablaba de las grandes relaciones que buscaban establecerse desde latinoamerica con la Union Europea.

No había pasado ni un día y el presidente peruano Alan García y su homólogo de Colombia Alvaro Uribe hablaban sobre las bondades de los tratados de libre comercio que podrian firmarse con el bloque continental de Europa e incluso proponían las negociaciones en velocidades distintas por encima de los bloques de naciones.

No había pasado ni un día y se esperaba afrontar el fenómeno de las migraciones latinas en Europa con un ánimo casi de concertación y espíritu de hermandad…

No había pasado ni un día y en Italia se tomaron las primeras medidas contra los migrantes “sin papeles”: El presidente de Italia, Silvio Berlusconi estableció calificar y procesar como delito, a cualquier inmigrante que se encuentre en situación irregular, por no cumplir con la normativa del ingreso al territorio italiano como europeo, así mismo, este cumplirá una condena en prisión.

Ante esta medida, el Secretario de España para la Unión Europea (UE), Diego López Garrido, rechazó enérgicamente este paquete de medidas de seguridad que intenta aplicar el gobierno de Italia, “por el temor a que puedan desviarse flujos migratorios” a España como a otros países.

En tanto, los miembros de la UE han planteado acrecentar el tiempo de retención de un detenido ilegal, de 40 días, como lo es en actualidad, hasta 18 meses, tiempo el cual permitirá conocer la identidad, y nacionalidad del indocumentado.

El texto que encierra esta medida, señala que no garantiza a los detenidos, el acceso a asistencia legal gratuita en todo el territorio comunitario.

Ante esto surge la pregunta ¿es posible hablar de negociaciones económicas y libre tránsito de mercancías cuando el ser humano es tratado como un delincuente al querer buscar nuevos destinos que lo beneficien?

Negociar tratados de libre comercio a velocidades distintas, es decir al ritmo de la comunidad andina y de manera independiente por país, debería poner el pie en el freno y preocuparse por el destino de los compatriotas que ante la falta de oportunidades deciden “cruzar el charco”… no son un objeto, no son delincuentes… más aun no son una mercancía que sepa de tlcs y otras cosas.

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