PLAN D´ESCAPE. Los de siempre y en las mismas… contra la impunidad

Foto: Francisco Pérez García (Para Spacio Libre)

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Foto: Francisco Pérez García (Para Spacio Libre)

Por: Francisco Pérez García

Hoy llegué a casa con una sensación medio extraña, ya no sé si alegrarme o deprimirme cada vez que voy a un plantón o un evento por el tema de derechos humanos y lucha contra la impunidad, y es que siempre veo los mismos rostros, las mismas caras de quienes hace años estamos en las mismas (algunos con más fuerza que otros), luchar contra la impunidad y la corrupción.

Siempre veo a Raida, hoy con más canas, guerreando porque la memoria de su hijo no sea hecha puré por aquellos que pretenden endilgarle el mote de «terrorista», o a Gisela, que junto a Carmen son la huella eterna de aquellos adolescentes que tuvieron que pasar a ser adultos a la mala para pelear y rescatar del olvido la memoria de aquellos que ya no están, porque a un sinvergüenza se le ocurrió que podía elminarlos.

O a Francisco, que hace 20 años subió a los arenales de Cieneguilla a buscar con los periodistas de la época la fosa donde se hallaban los gritos detenidos de restos esparcidos que pretendieron ser desaparecidos… o a Gloria, a Miguel, a Mario, al otro Miguel, a Merly, a Indira, a Flor, a Carlos, a Pablo… a todos y todas los mismos de hace 20 años (tal vez menos en el caso de los más jóvenes).

Y me alegra, pero a la vez me deprime, no ver mucha gente nueva, no ver al señor o la señora de al lado, al tuitero que enfurecido teclea sus 140 caracteres y se va a ver luego «Yo Soy», no veo al activista de laptop que dice ser radical de izquierda pero luego se queda en la comodidad de su casa, viendo como otros gritan o tuitean desde el mismo lugar.

A ellos y ellas no los veo, no veo a todos aquellos que comentan o se indignan, no veo a los jóvenes de ahora, los universitarios que se supone tomarían nuestra posta después que en el 97 empezamos esto… incluso no veo a los de mi época, hoy enfundados en cargos o trajes de 500 soles para arriba… no los veo, y los extraño…

Extraño gritar junto a ellos, que la impunidad no daría un paso más, o que el pueblo no se rinde carajo, o que el pueblo te repudia Fujimori… ya no se donde están… ni siquiera se donde están los que hoy dicen ser la voz del pueblo… ¿hasta donde jalará Raida?, ¿quién le dirá a Carmen y Gisela que su Cantuta estará en otras manos o que las ayudarán a cogerlas?, ¿dónde está el pueblo?… ¿tan egoistas nos volvimos?

¿Y que pasará si mañana eres tú? ¿o tu hijo? ¿o tu padre? ¿o tu hermano? ¿o tu tío? Yo insisto porque en cada rostro perdido veo al del ser que tanto quiero… al ser que nunca volví a ver… pero y tú… ¿por qué no vienes? ¿por qué no nos acompañas?

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